martes, 28 de abril de 2015

INABARCABLE.

Cuando busco la verdad sólo encontraré una verdad a medias, inabarcable. Fragmentos, haces de espigas que pueden ser contadas, y nombradas, pero el vínculo que las une es tan misterioso e invisible como el amor.

Y cuando busco la verdad tampoco quiero entenderla del todo, ni siquiera sé si es bueno decir a los demás todo lo que uno sabe, ni repetírmelo a mi mismo.

Son raras las personas cuya alma es capaz de vivir sin peligro todo lo que su corazón puede abarcar y comprender.

A veces me contengo para no decir lo que sé, o apuntar lo que adivino, por no escandalizar. Por ejemplo: ¿qué parte de mentiras e ilusión hay en el amor?, ¿hasta que punto se  confunden el rostro y la mascara?.

Hay gente que sólo puede ver la luz a través de las gafas negras de sus prejuicios, y si les arrancas esos cristales de sopetón, la luz deslumbrante del día, en lugar de iluminarlos, los cegará. Cerrarán los ojos.

O sea, que no arreglas nada.

Cuando piensas que destruyes un prejuicio, no sabes si estás rompiendo los barrotes de la jaula que retiene al pájaro prisionero, o estás destrozando el cascarón que protege el leve esbozo de sus alas.



3 comentarios:

  1. Algunos autores dan a la gracia, bondad, humildad, integridad, coraje, etc. a estas cualidades positivas le dan el nombre genérico de poder personal.

    "No importa lo que uno revela ni lo que uno se guarda. Todo cuando hacemos, todo cuanto somos, descansa en nuestro poder personal. Si tenemos suficiente, una palabra que se nos diga sería suficiente para cambiar el curso de nuestra vida. Pero si no tenemos suficiente poder personal, se nos puede revelar la sabiduría más grande y esa revelación nos importaría un ajo".

    C. Castaneda.

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