martes, 23 de junio de 2015

RECOMENZAR.

“Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor. Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar”.

Soy un vestido viejo, y un odre viejo. Así me formaron. Porque arrastro la vejez de otros que me enseñaron caminos que ya fueron pisoteados durante años. No hice más que copiar . Nada en mi es original, y todas esas enseñanzas ahora no explican nada de lo que sucede.

Es hora de la desnudez, de volver a empezar. Todo me tiene que importar nada. Si quiero subir esta montaña , he de abandonar todo ropa del pasado, y todo camino ya andado. ¡Fuera todo!.

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