viernes, 24 de julio de 2015

EL VASO CERRADO

De Chesterton : “ El medio de amar una cosa es pensar que podríamos perderla”. 

Y es verdad.

¡Cómo duele esa verdad cuando viene impuesta de una manera  anónima  e imprevista!

Otros pierden su amor por quererlo a toda costa. 

Mala forma de querer es esa que se sustenta en idolatrar a tu pareja, en tenerla tan en propiedad  y tan en  exclusiva, tan tan...que un@ ya no sabe qué hacer para que se dé cuenta de lo muchísimo que la quiere. Y viene el miedo. Miedo a perderla. ¡No lo merezco!,¡no estoy a su altura!,¡no le llego a la planta de sus sandalias!...ya no se fija en mi.

Y en esa espiral de angustia, que es una forma de idolatría, se sufre. Y mucho.

“¡Le amo!”. Sí, le amas, a condición de que nadie más le ame como tú.

¡Es el miedo!. Y de aquel buen vino saldrá un buen vinagre. Cuando sobre algo finito, como somos todos, se abate un deseo infinito no tarda en reducirse a la nada. Adorar un amor, una persona, es estar maduro para la decepción.

El amor necesita aire libre, oxígeno: la llama más ardiente se extingue en un vaso cerrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada