martes, 27 de octubre de 2015

SOLO

A veces me asomo dentro de  mi y   una niebla de cosas malas , fría, de una humedad  pantanosa y gris,  me asusta. Entonces tengo mucho miedo porque soy malo. O soy feo. O soy desordenado. O soy egoísta. O soy un asco.

Y te odio porque no sé por donde andas  para que un rayo de tu luz, ¡sólo uno!, disipe todas esta malsano remanso de pan de rana que huele tan mal.

Quiero ser bueno, quiero amar a la gente, quiero  volver a  empezar, quiero que me perdones.

¿No te das cuenta, Madre?. ¿Dónde te  escondes? Estoy  ciego, tiritando, enmarañado en las lianas de mi  soledad. 

Pero el odio de  no encontrarte también me  cambia  a mí mismo, y grito tu nombre : ¡¡¡ MARÍA!!! .

Y no respondes...hasta que  grito ¡MAMÁ, MAMÁ!".

Y  apareces, como cuando se enciende la  luz del pasillo. Y eres tú, sonriendo . Y  te reconozco, y vuelvo a verte, ¡menos mal!, tal como eres, como sigues siendo, como serás ya siempre, hasta que me muera en tus brazos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario