martes, 28 de abril de 2015

AUNQUE LO POSEAS TODO.

Muchas veces me lamento  por lo que no tengo. 

Pero ahora lo que más falta me hace no es lo que deseo, sino lo que ya poseo: escuchar esta lluvia  que es cosa fina, escribir, ordenar el apartamento donde vivo, y amar esta hora.

Muchas veces usamos  de una manera absurda lo que tenemos, la gente que nos acompaña, la vida que podemos disfrutar, y la peor de las privaciones consiste en ese mal uso.

¿Quién necesita más el pan que alimenta, el que tiene hambre o el que lo vomita?

¿Quién está más necesitado  de amor:la chica que está esperando que aparezca su príncipe azul, o el  vicioso que corrompe todo lo que toca?

¿Quién está más lejos del verdadero Dios: el ateo angustiado por el vacío de un cielo sin respuesta, o el beato que estruja la fe con su corazón como si fuera un amuleto  que besa histérico y atormentado?

Me quejo de mi pobreza, y no considero el uso que hago de mi riqueza.

Más:si eres  incapaz de percibir ese brillo divino escondido en cada cosa, aunque lo poseas todo, no tendrás nada. 

domingo, 26 de abril de 2015

DOS INDIGENCIAS.

Daremos un gran paso en el camino del amor el día que aceptemos que no somos Dios para la persona amada, y en que le perdonamos que no sea Dios para nosotros. No son dos naturalezas en la que uno lo da todo, y la otra lo recibe todo.

Somos dos indigentes, dos anhelos , la fusión de seres imperfectos con un único impulso que se sabe perdonar en su debilidad.

El amor así vivido es un misterio que impoirta sólo a dos, y que usa en su vocabulario , sobre todo, dos palabras: "gracias", y "perdón".

¡Ay, los ídolos!. 

El hijo pródigo ha llegado al punto de no retorno. Hicieron de  él un Dios, él  hizo Dios del sexo, de la  gula, de la vida en el desenfreno. Arruinado y hambriento envidia la suerte de los porquerizos. Es más, se le cae la baba viendo comer a los cerdos.

Tiene tres salidas a su  desvarío:

Morir de hambre , o quitarse de en medio.

Convertirse en un animal más de la Circe totalitaria.

Regresar a la Casa del Padre. Él, por entonces, no sabe que será perdonado, ignora la fiesta que le tienen preparada para cuando vuelva.

Tampoco su padre sabe cómo reaccionará al ver a su hijo regresar.

En ese momento nadie sabe nada, y todo depende de la decisión ante un cruce de caminos.

LOS ÍDOLOS.

Caigo en la cuenta de la cantidad de veces que hice  dios a un hombre, y luego no le perdoné que no lo fuese. En realidad  eso significa que tenemos una sed de pureza que los demás no pueden darnos. Nadie puede saciarla.

De mi también alguien hizo un dios, y  el resultado de esa idolatría fue bien patético. No me lo han perdonado. Hace bien poco caí con todo el equipo , y ahora soy un pobre hombre , el payaso al que le dan todas las bofetadas.

Sin embargo, si crees en Dios, serás indulgente con los demás, y perdonarás a tu prójimo, porque sabes que es como tú. 

Quiero ser ateo de dioses como yo, o como tú, cuando te adoran, o te adornas de atributos divinos, que no posees. Mira a los líderes del mundo, que no dudan en  dejarse incensar, y no son más que caricaturas que no representan nada: que abusan de su autoridad, o que carecen  totalmente de ella.

Cuando me han tratado como a un dios , y caí en la vanidad de creérmelo, olvidé que Dios no necesita nasa. Es más pobre que el más pobre de los hombres, porque asumió toda la angustia, toda la soledad, toda la miseria. Tanto que renegó del mundo..."yo no soy del mundo, el mundo no me conoce" .  Y yo, ¡imbécil!, pavoneándome , mirando de izquierda a derecha, buscando ese reconocimiento.

La vanidad consiste en pavonearnos , en una forma u otra, por tal o cual razón, ante nuestros semejantes sin haberles pedido permiso previamente.

Merezco más compasión por mis imbecilidades y estupideces , porque eso sí que me afecta. Consolar al malvado es una forma suprema de amor, pero mucho más es aliviar al idiota de sus idioteces, esas que su mala cabeza le han llevado a la ruina, al ridículo, al fracaso total.

sábado, 25 de abril de 2015

MÁS VÉRTIGO

Seguimos con Agustín...

"¿Qué es lo que amo cuando yo te amo? No belleza de cuerpo, ni hermosura de tiempo, no blancura de luz, no dulces melodías de toda clase de cantinelas, no fragancias de perfumes, de ungüentos y aromas, no manás ni mieles, no miembros gratos a  los abrazos de la carne; nada de todo esto amo cuando amo a Dios.  Y sin embargo, amo cierta luz y cierta voz, y cierta fragancia, y cierto alimento, y cierto abrazo cuando amo a mi Dios, luz, voz, fragancia, alimento y abrazo del hombre mío interior donde resplandece a mi alma lo que no se consume comiendo y se  adhiere lo que la saciedad no separa. Esto es lo que amo cuando  amo a mi Dios.

¿Y qué es entonces? [...] Pregunté a la tierra y me dijo: “no soy yo”, y todas las cosas que hay en ella me confiesan lo  mismo. Pregunté al mar y a los abismos y a los reptiles de alma viva y me respondieron: “no somos tu Dios, búscale por encima de  nosotros” [...] Entonces pregunté al sol, a la luna y a las estrellas. “Tampoco somos nosotros tu Dios que buscas”, me respondieron [...] Dije entonces a todas las cosas que están fuera de las puertas de mi casa: “decidme algo de mi Dios, ya que vosotros no lo sois, decidme algo de él”. Y todas exclamaron con gran voz: “Él nos ha 
hecho”. (Libro X. cap. 6)

Llegados a estas alturas uno siente el impulso de comenzar a andar esta senda, la suya, pero tras los pasos de gente así. 

viernes, 24 de abril de 2015

LIBERTAD.

Hay dos  formas de matar la libertad, porque sólo somos libres cuando decidimos, no mientras decides. Es un campo que puede producirlo todo, pero sólo cuando recoges la siembra ejerces tu libertad.

Todo depende en qué nivel sucumbes a  esa facultad: abajo la esclavitud, arriba el amor.

Abajo se la entregas a los ídolos, por arriba a Dios, del que sólo puedes optar entre dejarle hacer o resistirte.

Cuando tratas al ser amado, sea tu mujer, marido, novia, hijos, como ídolos, como algo que posees, que es tuyo, y que adoras, los tratas como a simples objetos. Y te conviertes en esclavo de tus esclavos.

De esta manera, el amante es un objeto de la mujer que lo domina, el ambicioso es  esclavo  del poder , y el avaro de su propia riqueza.

¡Libre!

jueves, 23 de abril de 2015

ASOMBRO.

De los días en Tamahu, y del trato con los indígenas, se adquiere una forma de ver la vida por ósmosis: una cierta fatalidad ante las cosas. La vida es así, no hay que darle más vueltas, todo sucede cuando tiene que suceder , independientemente de  nuestros deseos. Y   consecuencia de esa  manera de vivir, muchas veces "contemplativa", como de la mano de ella, nace el asombro. 

Asombrarse es propio de niños. Y esa niñez  se recupera si te abandonas a la meditación. Es frecuente que te sorprendas en medio del silencio por un hallazgo insospechado que te asalta en un paseo meditando. A veces ese asombro llena de alegría , sobre todo cuando descubres facetas del pasado que hoy no reconoces en ti. 

Recuerdo una frase : "un león enjaulado no es un león". Y descubrir que uno  ha sido esa fiera enjaulada durante muchos años. En una  jaula muy grande, y  con los barrotes muy gruesos. 

Meditar no es soñar. Nadie vive más en la  realidad de la vida que la persona que medita. Cuesta mucho entender esto, pues la lucha contra la  fantasía tiene que ser sin cuartel. Yo soy  persona que está bien en todos los sitios, excepto donde tiene que estar. La imaginación es una mentirosa que esclaviza , y de qué manera.

La realidad es más hermosa que la mejor de las fantasías,  lo mismo que tu mujer es mejor compañera que  cualquier otra que puedas soñar, que lo que escribo ahora es mejor texto que la entrada que pensé. Sólo libera la realidad. Será torpe, lenta, cortita de luces, estrecha, pobre, pero es:  se huele, se palpa, se ve. 

Los sueños se escapan, decepcionan, son  intangibles.

miércoles, 22 de abril de 2015

AGUSTÍN

San Agustín en Las confesiones repasa su vida: "Amar y ser amado era la cosa más dulce para mí, sobre todo si podía gozar del cuerpo del amante [...] Tal era mi vida, pero, ¿era esto vida, Dios mío?" (Libro III, cap 1-2)

Cualquiera que haya chapoteado en el sexo conoce bien da qué se refiere Agustín. ¿Era eso vida?, podemos escribir con él.

"¡Qué dulce fue para mí carecer de las dulzuras de aquellas bagatelas las cuales, cuanto más temía entonces perderlas tanto  más gustaba ahora de dejarlas¡ Porque tú las arrojabas de mí. Tú, verdadera dulzura, tú las arrojabas y en su lugar entrabas tú, más  dulce que todo deleite [...] más claro que toda la luz, pero al  mismo tiempo más interior que todo secreto". (Libro IX, cap. 1)

Cualquiera que lea a san Agustín, ¡se le entiende tan bien!, sólo puede identificarse con esa biografía tan cercana en muchas cosas a la nuestra. A la tuya.

¿Pero te atreverás a experimentar en tu vida esa transformación?