jueves, 6 de agosto de 2015

UN ENGAÑO.

Mi mayor  músculo es la imaginación , más que  loca  que la de Teresa.

Para mi  la fantasía, esa facultad  común  que tanto sonrojo nos da reconocer en nosotros mismos,  es lo mas auténtico  que poseo , y  todos alguna vez, muchas veces, nos entregamos en secreto: el cura en sus ratos libres puede que esté ganando un partido de fútbol en la Champions , el agricultor navegando en un barco, el   economista alcanzando el triunfo de las artes: todos llevando otra vida, ejerciendo un oficio distinto del que escogieron. 

Mirar al hombre, juzgarlo por su apariencia exterior es incurrir en el engaño.

¿Qué seríamos  sin la fantasía?




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