viernes, 16 de octubre de 2015

LA MORENITA

Y cuando  te vi , me quité la gorra  para llenarla con las flores que traías en tu regazo, y te canté "Morenita"                . 

Hoy, después de tantas canciones , de  tanta emoción  epidérmica , las flores se marchitaron y están solamente en  la memoria de  un sueño, mecidas por una brisa tibia, que también era sueño, y pesadilla.

Imaginaba  que había tenido los años como girasol dorado  en las manos, en el corazón, en las palabras, en la  mirada—En los ojos también, sí, con los que medía  el talle de tu  figura  y la carrera de las estrellas que me llevaron hasta tu puerta.

Pero no lo supe entonces. 

Ahora que por última  vez  sueño  que escuchas al búho en el  nogal, con la gorra de pana  en la mano y los huesos  solamente calentados por los recuerdos,  —¡oh hondo pozo que me reflejas desde el brocal , vida exprimida  del corazón , violín sin cuerdas!—  la perdida juventud  vuelve  a  cantar al ver  tu mirada en ese  cuadro.

 Estar cantando más allá de mi, del mar, del mar de  espigas . Aún cantando, ¡tantos años después!, "La Morenita".



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