viernes, 18 de diciembre de 2015

INOCENCIO X

En la Galería  Doria Phamphili , cerca de Vía  Corso, en uno de  los   viajes que  hice  al UNIV ,   me encontré   con el retrato del Papa  Inocencio  X  pintado  por Velázquez.

Me  impresionó muchísimo. Esa mirada desconfiada, solitaria, recelosa, escéptica, entre maligna e inteligente.

"Tropo vero" dijo el Papa  cuando   se observó en  el cuadro. Toda el alma de  ese hombre queda al desnudo , y quizás  ni él  mismo  supiese   el abismo al que se asomaba al  verse retratado: como si tuviese el alma en cuclillas con un algo  atravesado.

Inocencio  nos dice  algo  sobre  nosotros  mismos. Sus  pupilas  son espejos  donde  te reflejas y te escondes. Parece que  te dice "no eres el que pareces, como yo tampoco lo soy: los dos  tenemos mucho   que esconder  en el lado  oscuro de  nuestra alma".

Es  un  retrato que  te hace dudar, obligándote  a reflexionar  sobre  la condición humana. Y    temblar.

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